martes, 27 de junio de 2023

Mientras repito la palabra "destino"

Cuando viniste a casa con chocolates y una pregunta.
Cuando me convertí en tu confidente, y viceversa.
Cuando se te escapó el primer "te amo" y ante tu crisis, una respuesta, tranquilidad.
Cuando mis miedos del futuro se enteraron de que cualquier decisión que tomemos iba a ser desde el amor.
Cuando te enojaste conmigo. Y después yo con vos.
Cuando te entendí paciente y seguro de mí.
Cuando los planes están a la vista
Y nos elegimos todos los días.


En todos los cuándos y en todos los mundos.
Cosas dulces, Jacarandá y Avenida Uno


miércoles, 13 de julio de 2022

Life is a voyage that's homeward bound

El silencio del mar
brama un juicio infinito
más concentrado que el de un cántaro
más implacable que dos gotas

ya acerque el horizonte o nos entregue
la muerte azul de las medusas
nuestras sospechas no lo dejan

el mar escucha como un sordo
es insensible como un dios
y sobrevive a los sobrevivientes

nunca sabré que espero de él
ni que conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.

 

Benedetti

domingo, 28 de junio de 2020

'Did you like it there?' I asked.
'I did.'
'But you came back, though.'
'I missed the horizon,' he said, without a hint of irony or embarrassment, and my breath caught in my throat.


I had never really thought about the horizon before. It was always just there.
I stare out now through my rain-spattered windshield at that sharp, bluish line beyond which the whole world might simply fall away, and I imagine a life where buildings block my view in all directions, a life where the horizon isn't just down the road. Sitting here now, that life feels almost inconceivable. 

I roll down my windows and a gust of delicious salt air rushes through. Instinctively I suck it deep into my lungs, wishing I could hold my breath and take it with me. Nearby the waves wash steadily in and out, and I close my eyes to savour the sound of their endless ebb and flow. 



Out of love - Hazel Hayes

jueves, 4 de octubre de 2018

de las cosas que nunca te voy a contar


llegando de una primavera descarada
al frío de un invierno valiente
en brazos justos
hay tanta diferencia, amor.

de nieblas que marean con malicia
a caminos despejados
en miradas justas
hay tanta diferencia, amor.

de la indiferencia favorita
a la comprensión con gusto a café y cigarrillos
en besos justos
hay tanta diferencia, amor.

de la unilateralidad desafortunada
a la melancolía colectiva
en promesas justas
hay tanta diferencia, amor.

de lo que supo ser
a lo que empieza a existir
en los "te quiero" justos
hay tanta, pero tanta diferencia, amor.

lunes, 26 de febrero de 2018

a joderse un tiempo y a empezar de nuevo

estuvo todo claro desde el principio
no hubo trampas
hubo una imbécil
que bajó la guardia
y se enamoró

ahí se me fue todo a la mierda
la libertad, la independencia, la edad, todo.
"La chica perdió la cabeza por el muchacho, pero él no"

jueves, 14 de diciembre de 2017

Teinta y uno: como pablo a claudia

"No creas que no te busco, no me olvido,
pues no hubo adiós; nos dijimos hasta luego.
Por favor, que las aguas del mar te traigan hasta mí.
O la soledad del otoño,
o las flores de la primavera.
Como quieras."

La primera vez que te escribí, parafrasee este poema
ilusa yo, no imaginar, no querer, ni pensar
sólo buscar, esperar, encontrar
en algún momento...
qué se yo.
¿Me entendés?

Hasta la próxima gira,

A.

viernes, 20 de octubre de 2017

buena madera



Lunes 12 de agosto

Ayer de tarde estábamos sentados junto a la mesa. No hacíamos nada, ni siquiera hablábamos. Yo tenía apoyada mi mano sobre un cenicero sin ceniza. Estábamos tristes: eso era lo que estábamos, tristes. Pero era una tristeza dulce, casi una paz. Ella me estaba mirando y de pronto movió los labios para decir dos palabras. Dijo: "Te quiero". Entonces me di cuenta de que era la primera vez que me lo decía, más aún, que era la primera vez que lo decía a alguien. Isabel me lo hubiera repetido veinte veces por noche. Para Isabel, repetirlo era como otro beso, era un simple resorte del juego amoroso. Avellaneda, en cambio, lo había dicho una vez, la necesaria. Quizá ya no precise decirlo más, porque no es juego: es una esencia.

Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. "Hasta ahora no te lo había dicho", murmuró, "no porque no te quisiera, sino porque ignoraba por qué te quería. Ahora lo sé". Pude respirar, me pareció que la bocanada de aire llegaba desde mi estómago. Siempre puedo respirar cuando alguien explica las cosas. El deleite frente al misterio, el goce frente a lo inesperado, son sensaciones que a veces mis módicas fuerzas no soportan. Menos mal que alguien explica siempre las cosas. "Ahora lo sé. No te quiero por tu cara, ni por tus años, ni por tus palabras, ni por tus intenciones. Te quiero porque estás hecho de buena madera." Nadie me había dedicado jamás un juicio tan conmovedor, tan sencillo, tan vivificante. Quiero creer que es cierto, quiero creer que estoy hecho de buena madera. Quizá ese momento haya sido excepcional, pero de todos modos me sentí vivir. Esa opresión en el pecho significa vivir.



"La Tregua" Mario Benedetti

martes, 26 de septiembre de 2017

Microalmas

"¿En serio pensás que yo quiero ser tu novix? 
¿Y atarte? 
¿Y ponerme entre vos y tus proyectos? 
¿Permitir que dejes de crear? Si me encanta verte crear. 
Y creer. No me atrevo a demorarte. 
Crecé, como crecen las plantas. Yo no podría arrancarte de la tierra y llevarte conmigo porque tarde o temprano morirías. Y yo quiero que crezcas, que eches raíces fuertes y florezcas con la belleza que yo ya vi antes. Y si me das permiso, puedo venir cada tanto a ver cuánto has crecido. 
Te puedo regalar anécdotas sencillas, te puedo hacer reír un rato. 
Este amor no desapareció, sólo ha mutado en algo mucho más fuerte, más hermoso, más sano. Algo que ya no necesita etiquetas para saberse real. 
Hay demasiadas vidas por delante como para detenernos a llorar por lo que esta no ha podido darnos. 
Yo supe que lo nuestro iba a ser triste y hermoso desde el primer segundo, supe que esa sonrisa me iba a salvar. 
Si me preguntaras qué somos, te diría que somos la suma de las voluntades que nos habitan en este momento. A eso no podemos ponerle nombre, lo convertiríamos en algo demasiado simple. 
De este amor no me duele nada, ni siquiera la memoria de otras noches en que la ficción nos hizo creer en la eternidad del instante. 
Ahora soy importante, 
tan importante como para atestiguar esta pena honesta, esta consecuencia de haber escuchado tu verdad, de intentar entre los dos eternizar el sentir que muta. 
Por fin entendimos que en realidad lo que importa es el amor, 
no la forma que adopta para que podamos experimentarlo.

El abrazo de Augusto lo atrapó justo cuando el corazón iba a salírsele por la boca. Hasta los bichos del monte hicieron silencio para escucharlos llorar."

Juan Solá

lunes, 10 de julio de 2017

El momento en que te destruís

Extrañarte te extrañé siempre
te extraño desde el momento en que dejé de almorzar todos los días en tu casa
desde el día que me vine a la otra punta del país para seguir mis sueños
desde cada vez que me acompañabas a subirme a ese micro que me llevaba lejos
desde cada último abrazo
desde cada comida que te pedí y me hiciste
desde que me mandabas a comprar 2 helados, uno para mí, y otro para vos
desde que nos sentábamos juntas a ver las novelas
desde que me dejabas dormir la siesta en tu cama (y nunca me despertabas)
desde que me hacías el té cada vez que volvía de inglés o teatro o murga o educación física
desde cada consejo
y desde cada risa
y desde cada abrazo (de nuevo)
desde siempre que te hacía cosquillas
desde el día que fui de sorpresa y te me largaste a llorar
desde que salíamos a comprar juntas del brazo
desde que íbamos al fondo de tu casa a charlar y cocinar, y seguir charlando
desde nuestra promesa de salir a pasear en auto juntas, y capaz pero solamente capaz invitábamos a mamá
desde que colgaste mi cuadrito de pajaritos en la pared del living
desde que te vi por última vez y le dije a mamá que vos no estabas bien
desde que mamá me llamó con las noticias
desde que lloré a escondidas los días y noches que le siguieron
desde que escuché llorar a mamá y (aunque no lo creas) a papá
desde que tuve que correr a la terminal entre llantos y tomarme el colectivo más triste de mi vida
desde que papá me fue a buscar y salimos para allá
(y en el medio una llamada y una respuesta: bueno)
desde que la vi a mamá
y me contó que te soltó la mano
y lloramos
y después seguimos llorando
(por días y noches, de nuevo)

desde el primer día que me tuviste en brazos (y los siguientes, donde me perseguías para vestirme)
y desde el día en que nos dejaste.

te extraño
y te amo
gracias por todo, por todo, por todo
la puta madre
gracias por todo lo que hiciste
y por confiar como confiaste
y alentarme como lo hiciste
por enseñarme cómo es el mundo en los ojos de quien vivió
y por compartir esa vida

hoy me falta un pedacito del corazón, un pilar y una amiga.
pero el mundo sigue dando vueltas al sol
y si hay algo que tengo que hacer es cumplir todo lo que te prometí
así que (por ahora) te digo que fue un honor todo lo que compartimos

y que vamos a vencer, Paulina de mi vida.


miércoles, 20 de abril de 2016

Submarino azul

Mi amor,
te escribo para contarte
que la vuelta del otoño
y del invierno,
esta vez,
no me heló los huesos.
Y que el viaje el tren
ya no logra
ni con todas las lluvias del mundo,
partirme el pecho en dos.
No importa qué tan lejos vaya,
no importa que en la llegada
no me esperes vos,
porque aprendí a viajar sola.
Y también con otras manos 
pegadas a las mías,
pero esa historia es otra.
Te escribo para contarte,
mi amor,
aunque finjas
con todas tus fuerzas,
aunque quieras y no puedas
no leerme,
que sólo a veces un abrigo azul
o el aroma del café
temprano en la mañana,
me trae tu recuerdo.
Y justo cuando cierro los ojos
por un minuto,
me resuena en las sienes
tu voz.
Te escribo porque hoy
me di cuenta
que Submarine
ya no me hace llorar.
Quiero que sepas
que ya no tiemblo de nervios
cuando te miro a los ojos,
que no me mata de pena
que no me puedas mirar.
Que me crecieron alas
en toda la espalda.
Te escribo para contarte,
mi amor,
que ya no te extraño más.
                                             
Por la linda: Cristal Espacial

domingo, 27 de diciembre de 2015

Hay muchas formas/ de despedirse/ dando la mano/ dando la espalda/  nombrando fechas/ con voz de olvido/ pensando en nunca/ moviendo un ramo/ ya deshojado
por suerte a veces/ queda un abrazo/ dos utopías/ medio consuelo/ una confianza/ que sobrevive/ y entonces triste/ el adiós dice/ que ojalá vuelvas.

-Matate.
-Me quiero matar. Por el calor que estoy sufriendo y otras cosas...
-Otras cosas...
-Me voy a poner cursi.
-Qué pasa?
-A veces te extraño. Y por eso te mando fotos de ventiladores. Quería decirtelo.

Lejos



- Es fácil pasar de la duda a la ternura, es casi un movimiento fatal. Lo he advertido muchas veces. Haces mal en ilusionarte, yo estoy lejos de todo. Tan lejos que me da asco.


- No, de mí no estás lejos.


- La física es ilusoria, querido mío, una cosa es que vos estés cerca de mí, y otra... las cintas métricas se hacen pedazos cuando uno pretende medir cosas como éstas. Pero hace un rato... Sí, mejor te lo digo, es muy raro que yo tenga un momento de sinceridad o de honradez... ¿Por qué ponés esa cara de escándalo? No vas a pretender conocerme en dos días mejor que yo en veinticinco años bien cumplidos. Hace rato comprendí que sos un muchacho delicioso, pero sobre todo que sos más honrado de lo que yo había creído.

sábado, 30 de mayo de 2015

andamos así

Quizás hay lugares a los que no se debería volver. Los visitaste tiempo atrás, guardas un recuerdo de cómo eran, de cómo eras tú cuando estuviste en ellos, y al regresar te das cuenta que todo ha cambiado.

El lugar. Tú. La nostalgia es una pésima compañera de viaje. Te distrae de lo nuevo. Te arrastra a lo conocido.

Y una vez allí te susurra con malicia

"¿Te das cuenta? 
Nada pertenece."

miércoles, 27 de mayo de 2015

https://www.youtube.com/watch?v=BZruHQ4fvfo



A veces pienso qué hubiese pasado si nunca hubiese contestado ese mensaje. El otro día me dijeron "mejor arrepentirte de lo que hiciste antes de lo que no te animaste a hacer" y no sé, capaz me ahorraba un par de moretones (en sentido figurado) y seguía una vida estable con hijos y me casaba por Iglesia. Bueno, no. Tampoco eso. Pero por mucho tiempo fuiste un escape a todas las cosas que me rompían las pelotas, que me tenían cansada, de la sociedad y la gente de mierda, me callaste de las mejores maneras y me dejabas arrancar desde cero, y nos reíamos de boludeces, y empeorábamos los chistes del otro hasta el punto de no poder terminar de articular las oraciones. Y ahora no sé, no sé qué carajo hacer.


Otra cosa que me dijeron hace unos años es que tenía que dar explicaciones si planeaba rajar de la vida de alguien, pero me parece que no tengo el valor para dejar todo como está, y menos que menos, para darte una explicación pedorra de por qué voy a dejar todo como está...

Como cualquiera de las otras cosas que escribo acá, no espero que nadie (menos vos) lo entienda.

viva el conurbano, el amor y este chabón.

"Yo me enamoro de mentes, en segundo lugar de la persona. Incluso, siempre soy yo el que atrasa el momento del garche cuando estoy con alguien, porque soy un cursi de mierda y me encanta el amor. "

jueves, 9 de abril de 2015

confío

I trust you. That's bigger to me than 'I love you'.

It's a bigger deal.

I trust you.

domingo, 15 de febrero de 2015

una boludez



"-Te gusta el color violeta?

-Si, por?"




Encontré esto 5 o 6 años después, y no sé si avisarte que estoy feliz.